Extracción de la vesícula biliar (colecistectomía) con técnica robótica o laparoscópica, priorizando una recuperación rápida y con mínimo dolor, respaldada por formación en mínima invasión en Cleveland Clinic Abu Dhabi (Emiratos Árabes) y en cirugía robótica en el Hospital Albert Einstein, Brasil.
Una valoración a tiempo evita complicaciones como la inflamación o infección de la vesícula
Si el dolor es intenso, persistente, o se acompaña de fiebre o piel/ojos amarillos, busca atención médica de urgencia: podría tratarse de una colecistitis o de un cálculo obstruyendo la vía biliar.
Pacientes que transformaron su salud
"Yo ya sabía qué comidas me hacían daño: nada de fritos, nada de menestra con cuero, y aun así los cólicos me agarraban a medianoche. Vivía a puro omeprazol pensando que era gastritis. Cuando por fin me hice el eco y salieron las piedras, el Dr. Luis me operó por laparoscopía y al otro día ya estaba en mi casa. Ahora como de todo otra vez, hasta lo que antes ni podía oler."
"Le di largas a la operación como un año porque me aterraba el quirófano, nunca me habían operado de nada. El doctor no me apuró ni me asustó: me explicó con calma qué pasaba si seguía esperando y ahí decidí yo mismo. Las incisiones son tan pequeñas que ya casi ni se ven, y en una semana estaba de vuelta en mi negocio."
"A mí me tocó de emergencia, un dolor que no le deseo a nadie, llegué doblada a la clínica un domingo en la noche. El Dr. Luis llegó enseguida, me explicó rapidito lo que había que hacer y me operó esa misma madrugada. Su equipo pasaba a verme a cada rato. De ese susto solo me quedan tres cicatrices chiquitas."
La colelitiasis es la presencia de cálculos (piedras) en la vesícula biliar, el pequeño órgano que almacena la bilis producida por el hígado. Se forman cuando la bilis se sobresatura de colesterol o de otras sustancias, lo que permite que se agrupen pequeños cristales hasta convertirse en cálculos.
Entre los factores de riesgo están el sexo femenino, la edad mayor a 40 años, el sobrepeso u obesidad, el embarazo, la pérdida de peso rápida, una dieta rica en grasas y baja en fibra, la diabetes y el uso de ciertos medicamentos como anticonceptivos hormonales.
Tener un familiar de primer grado (padre, madre o hermano) con cálculos biliares puede aumentar el riesgo de padecerlos, ya que existe un componente hereditario en la forma en que el cuerpo metaboliza el colesterol y la bilis.
El diagnóstico habitualmente se realiza mediante ecografía abdominal, que permite visualizar los cálculos con alta precisión. Cuando los cálculos causan síntomas o complicaciones, el tratamiento principal es la colecistectomía (extracción quirúrgica de la vesícula biliar), realizada habitualmente por vía laparoscópica o robótica, con una recuperación rápida.
El pronóstico de la colelitiasis es muy bueno tras la cirugía, que resuelve el problema de forma definitiva. Sin tratamiento, los cálculos pueden causar complicaciones como colecistitis (inflamación de la vesícula), pancreatitis o migración de un cálculo hacia la vía biliar. Por eso, una valoración médica oportuna es clave ante episodios de dolor abdominal tipo cólico.